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Sueños Salvados, palabras para la inauguración de la exposición de Ernesto García Peña.
Eusebio Leal Spengler
 
Sueños Salvados


Es este día la puesta en escena de sus sueños, de sus visiones, y del mundo espiritual tan poderoso que lo asiste en su creación. Frente al lienzo vacío es donde determina realmente pervivencia del genio y la fortaleza de una inspiración.

Hace un instante detrás de cada uno de los cuadros, como también en su casa, conversando con él, aparecieron los poemas, las sugerencias, los perfiles, las luces y las sombras que inspiran una obra tan bella y tan genuina como la suya.

Cuando digo bella es porque la belleza es una cuestión misteriosa que se establece entre el amador y el ser amado, no hay calco y nadie puede decir que es una forma en otra, es una relación íntima, es una visión.

José Martí decía que esos misterios los había plasmado en sus versos mientras los había visto, de ahí la honestidad de sus versos, cuando había dejado de verlos había dejado de pintarlos. Exactamente igual Ernesto García Peña; sus pinturas tributan como arroyuelos hasta alimentar el torrente, los grandes maestros de la pintura cubana. El concepto del color y la belleza que tuvieron figuras tan esplendorosas de la pintura como Carlos Enrique y Servando Cabrera Moreno, no es una vergüenza ser discípulo; engrandece al que con genio propio sabe poner en el tiempo un paso mas en eso que llamamos la evolución del concepto estético de una sociedad y de una época.

Es por eso que asistimos hoy a una fiesta, a una hermosa fiesta del arte y de la cultura cubana.

Es precisamente el triunfo de esos sentimientos de belleza unido inseparablemente al amor, al amor carnal, a la pasión desbordada y apenas contenida, al recuerdo de lo que hemos vivido, y más queda por vivir, a lo que vemos en los demás vestidos o desnudos, porque desnudos venimos al mundo y colmados de atropellos como decía mi abuela pasamos por la tierra avergonzados de nuestro verdadero rostro que es el cuerpo.

Esta pintura es un culto y un canto al cuerpo. Un canto intemporal, un culto a la belleza, una entrega apasionada a una criatura que es la fugaz visitante de los poetas, de los pintores, y de todos los artistas, no es otra que la inspiración.

Hay quien tiene oficio y le falta eso, hay quien tiene oficio y le falta talento, hay quien tiene esas cosas y le falta inspiración.

Al artista y a su inspiración, el homenaje de todos nosotros, y para él; el fuerte abrazo de los amigos y amigos que hoy se ven retratados en espíritu en cada una de sus obras.


(Eusebio Leal, palabras para la inauguración de la exposición Sueños Salvados)