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Pensar y dibujar por el mañana
Arístides Hernández Guerrero
 
Transcurridos treinta y dos años, el encuentro por excelencia de los humoristas gráficos cubanos, entre sí y con sus colegas del mundo, arriba a su decimoséptima jornada. Organizada por la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y con la colaboración de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), el Ministerio de Cultura, el Instituto Cubano de la Radio y la Televisión, la Casa de las Américas, el Poder Popular de la Habana y la Organización Internacional de Periodistas (OIP) se realizaba en 1979 la primera Bienal Internacional del Humor en el pueblo de San Antonio de los Baños, al unísono abría sus puertas en el mismo poblado el Museo del Humor, institución que atesora con celo miles de originales de caricaturas de todo el mundo.

Asistir a la muestra en concurso, deleitarse con las obras de autores de los cinco continentes y la presencia entre nosotros de personalidades del humor gráfico internacional que nos visitan en cada edición, es una ocasión seductora y única para tomarle el pulso al humorismo gráfico que se realiza en el orbe, instante para verificar además la similitud de inquietudes que tenemos los moradores de este planeta, independientemente de las distancias geográficas y culturales.

Pero la Bienal no se circunscribe como suceso sólo al concurso convocado bajo el lema de “Pensar y dibujar por el mañana”. La apertura del evento con un multitudinario desfile de disfraces, las celebraciones populares que le acompañan y el modo en que los pobladores de San Antonio de los Baños aguardan por inicio de estos días llenos de humor, son la muestra de su arraigo popular, convirtiéndole en una fiesta improbable de imaginar a estas alturas fuera de su terruño fundacional. Otro de los platos fuertes de la Bienal son las exposiciones colaterales que conforman su programa, ellas aportan un vasto panorama de lo que está aconteciendo en la caricatura cubana actual y en otros lares…

ARES, marzo de 2011