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Sosabravo
Loló de la Torriente
 
Adherido a las actuales tendencias incursiona por lo irónico y no se aleja de lo decorativo. La Mariposa acuática es una variante, ya de mayor jerarquía, que las anteriores a que nos tenía acostumbrados.
Vista así, ligeramente, la exposición la dividimos en dos modos actuales: El decorativo y el tremendista al que se lanza como un conquistador intrépido, independizándose de su anterior estilo y avanzando en modalidades coloreadas sobre viejos elementos retomados, fijados en áspera piedra.
Pero son las cerámicas en realidad, las que dan a Sosabravo su más legítimo éxito como creador. En ellas aúna la técnica de estupenda factura (piezas macizas y ligeras a la vez, pulidas y toscas; formales e imaginativas) y la expresión que siempre, sobre todo en las máscaras, dejan la rememoración del tremendismo. Es la nota preponderante del arte contemporáneo, la vía emocional a que ha recurrido el artesano para dar el sentido de lo monstruoso y, no pocas veces, de lo siniestro de la época actual. Con juego de luces y sombras, con adaptación de la materia plástica, se acentúan vigorosamente los rasgos de la primitiva estatuaria presentando ídolos objetos o seres fantásticos que, develando formas arcaizantes, logran tremenda fuerza envueltos en un ambiente mágico lleno de misterio.
Loló de la Torriente
Sosabravo.
Periódico El Mundo.
La Habana, 24 de noviembre de 1967.