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El arte joven cubano desde las aulas de San Alejandro

Breve historia de San Alejandro: directores y momentos significativos.



Epoca Colonial.



En los inicios del siglo XIX, el Obispo Espada hace venir a La Habana al pintor italiano José Perovani, para la decoración de la Catedral de esta ciudad. Perovani será el primero en hablar de una academia de pintura, pero la idea no cuaja por falta de medios, y éste abre su propio taller de enseñanza, dejando iniciada la ruta para la futura Academia.


Se establece la fecha de fundación de la Academia Gratuita de Dibujo y Pintura de La Habana, el 11 de enero de 1818, cuando fue oficialmente reconocida por la Real Sociedad Económica de Amigos del País, dejando al frente de la dirección a su iniciador, el pintor francés Juan Bautista Vermay, que había comenzado un año antes la organización de este plantel. Desde entonces, el desarrollo de las artes plásticas en Cuba ha compartido los avatares de esta Escuela, que tomó como ejemplo sus similares europeas. Sus talleres y estudios se establecen en la sede de la propia Real Sociedad, en el Convento de San Agustín (Aguiar y Teniente Rey). Es de señalar la intervención del Obispo Espada en la llegada de Vermay a Cuba, ya que buscaba un sustituto a Perovani –que había muerto- para continuar la decoración de la Catedral, así como las gestiones del pintor español Francisco de Goya y Lucientes y del Duque D´Orleans, quienes enviaron al pintor con cartas de presentación para el Obispo Espada.


El 13 de agosto de 1832, se emite el primer Reglamento que entre otros temas, hizo constar que en lo adelante la Academia Gratuita de Dibujo y Pintura de La Habana, se denominaría San Alejandro en memoria de Alejandro Ramírez, superintendente general, subdelegado de Real Hacienda y Director de Real Sociedad Económica, por debérsele su fundación y progreso.


Un año después –26 de enero de 1833- fue declarada Escuela por Real Orden de S.M. Sección de la Real Academia de Nobles Artes de San Fernando de Madrid, con el mismo plan general de enseñanza de las Sociedades Patrióticas de 1818. Muerto Vermay en 1833, es sustituido por Francisco Camilo Cuyas –uno de los primeros en estudiar en San Alejandro- que ocupó provisionalmente la rectoría de la escuela, hasta 1836 en que sale el cargo a oposición, obteniéndolo el francés Guillermo Colson, con el óleo “El Valle de Yumurí” que fue exhibido para el público habanero.


Colson abandona Cuba en 1843, sustituyéndolo temporalmente Joseph Leclerc, que es ratificado en el cargo en 1848, siendo evidente que el primero no retornaría a la Isla. El 24 de octubre de 1848 fue aprobado el segundo Reglamento de la Escuela, dándose impulso a los estudios de modelado y perspectiva. En 1850 ocupa la dirección el italiano Federico Mialhe y dos años después le sucede el escultor mayorquín Augusto Ferrant, bajo cuyos auspicios el plantel se instala más adecuadamente, al trasladarse a un mejor local el 6 de julio de 1856, en la calle Dragones número 62 (después 308) en la Habana Vieja, que ocuparía durante más de un siglo. En el segundo piso del edificio se instaló la Sociedad Económica de Amigos del País.


El 19 de julio de 1863, al constituirse el Consejo Universitario del Distrito, la escuela pasó a ser jurisdicción de ese distrito, publicándose en la Memoria Anual de la Universidad, todos los datos académicos de ese curso.


Finalmente, el Estado se hace cargo de la organización económica y docente del plantel, bajo el reinado de Isabel II, siendo director de la escuela Francisco Cisneros, promulgándose un nuevo Plan de Estudios por Real Orden de S.M. el 2 de julio de 1866, donde se le denomina Escuela Profesional de Pintura y Escultura de La Habana.


En julio de 1872, debido a los trastornos ocasionados por el fusilamiento de los estudiantes de medicina, en la Universidad –entonces en el Convento de San Juan de Letrán- de la que era centro docente adjunto la Academia, ocurre un traslado temporal al Convento de San Felipe. Este local fue prontamente reclamado por las Damas de la Beneficencia Domiciliaria, y la Escuela vuelve a su local de la calle Dragones Nº 62, con grave daño en su Galería de pinturas y esculturas. La enseñanza se resiente de las injurias de Don Pelayo González, Jefe de Instrucción Pública, durante el gobierno del capitán general Valmaseda, que consideraba ambas instituciones como “focos de insurrección”.


En 1878 entra un profesor criollo al reducido claustro de San Alejandro, Miguel Melero y Rodríguez, quien realiza brillantes oposiciones para ocupar la dirección. Si hasta entones habían primado los nombres extranjeros entre los profesores de la Academia, desde este momento serán cubanos sus directores. Melero estará durante veintinueve años en la dirección de San Alejandro, debiéndosele la introducción del preparado de grises como medio básico de valoración, la entrada de las mujeres en la Academia y el establecimiento de la clase de modelo vivo.


En 1883 la Escuela se une oficialmente al Consejo Universitario y sus alumnos premiados concurrían, para recibir el diploma correspondiente, al Aula Magna de la Universidad en el Convento de San Juan de Letrán.



Epoca Republicana.



Durante la intervención norteamericana que siguió al fin de la contienda bélica en 1898, se dicta una reorganización de los estudios universitarios y medios, a través de la Orden Nº212 del 4 de noviembre de 1899, publicándose en la Gaceta de La Habana el 8 de ese mes, un nuevo Plan de Estudios para la Academia de San Alejandro. En ese año, además de ratificarse y nombrarse, entre otros buenos y prestigiosos profesores como Leopoldo Romañach, entra en la Escuela el Coronel del Ejército Libertador, Armando G. Menocal, cuya labor llenará un largo período de la vida republicana, y estará en servicio activo hasta su deceso en septiembre de 1942.


En 1907, a la muerte de Miguel Melero, ocupa la dirección el profesor Luis Mendoza y Sandrino, quien estará al frente del plantel por casi veinte años.

Una de las más importantes transformaciones durante la República, fue el Reglamento aprobado el 5 de febrero de 1927, donde se concede a la Escuela la facultad de otorgar títulos de profesores en las dos ramas principales de sus enseñanzas: dibujo y pintura, y dibujo y modelado. Estas ventajas de carácter oficioso y técnico, y otras como un plan de oposiciones para la provisión de cátedras, se debieron a un hecho insólito que movió hondamente la opinión pública respecto a un asunto de trascendencia docente: en 1926 el Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, sin consultar al claustro de profesores, desplazó de su cátedra de colorido al profesor Leopoldo Romañach, nombrando director al santiaguero Juan E. Hernández Giro; esto suscitó un movimiento de protestas entre los intelectuales cubanos, la prensa y las instituciones sociales, hasta lograr la restitución al cargo del insigne maestro. Poco después se designó una Comisión para estudiar y confeccionar un nuevo Reglamento, integrada por los profesores Enrique García Cabrera, Manuel Vega López y Esteban Valderrama, presididos por Romañach. Luego de aquella importante reforma, se designó director en el propio 1926, al profesor Armando G. Menocal, ya que Romañach no quiso aceptar el cargo.


Cabe señalar que Juan Emilio Hernández Giro, que había sido nombrado por su trabajo como Jefe del Negociado de Bellas Artes, Bibliotecas y Archivos de la Secretaría de Educación, a favor de las mejoras materiales y reorganización de la enseñanza en San Alejandro; fue nombrado por la Secretaría de Instrucción Pública como Director de Bellas Artes de esa secretaría, en 1927.


A partir de 1933, veremos repetirse y sucederse algunos nombres en el desempeño de la dirección del plantel docente, ya que en ese año se implanta la limitación de tiempo para ocupar esa posición responsable, con una duración de tres años, sin reelección y votación secreta entre los profesores del claustro.


En 1934 Romañach fue compelido por sus compañeros a aceptar la dirección, siendo sustituido al año siguiente (1935) por Esteban Valderrama. Ocuparán el puesto sucesivamente:


1936 – Manuel Vega


1939- Esteban Valderrama


1942- Enrique García Cabrera


1946- Domingo Ramos


1947- Mariano Miguel


1949- Esteban Valderrama


En mayo 1953, tras una huelga estudiantil en la Escuela y su Anexa, es elegido como director por mayoría de votos del claustro profesoral, Enrique Caravia Montenegro. En septiembre de ese año se decreta que la facultad de elegir director de San Alejandro es exclusiva del presidente de la República, y el dictador Fulgencio Batista designa para un nuevo período en la dirección, a Esteban Valderrama.


En 1959, tras el triunfo revolucionario del 1º de enero, a instancias del Ministerio de Educación, es designado para ocupar provisionalmente la dirección de San Alejandro, el profesor de grabado Carmelo González Iglesias.



La Revolución.



Los cambios sin precedentes generados por el triunfo revolucionario, en todos los ordenes políticos, sociales y culturales del país, se verán sin lugar a dudas, reflejados en la historia de la institución educacional, que apoyará desde los comienzos al Gobierno Revolucionario. En el propio 1959, se estudian y aprueban nuevos planes de estudio, y las reformas son implantadas desde octubre del propio año. El primer director designado para el cargo será el escultor Florencio Gelabert, elegido entre tres profesores designados por el claustro.


En 1962 ocurre una importante mejoría en la instalación de la escuela, al ser trasladadas sus aulas y talleres, desde el vetusto edificio colonial de la calle Dragones, al edificio Flor Martiana, frente al Obelisco de Ciudad Libertad. En este año se denomina oficialmente Escuela Taller de Artes Plásticas de La Habana San Alejandro. Al año siguiente, la escuela pasa al Departamento Provincial de Cultura, subordinado al Consejo Nacional de Cultura. Un nuevo cambio de nombre ocurre en 1969 en que la escuela se denomina oficialmente Escuela Provincial de Artes Plásticas San Alejandro. Con la creación en 1976 del Ministerio de Cultura, éste pasará a ser el organismo rector del plantel educacional.


En el año 2001, tras una visita del comandante en jefe Fidel Castro, a las aulas de San Alejandro, se suscitó una importante donación de equipamiento para la enseñanza, inaugurándose el Laboratorio de Gráfica y Arte Digital, nueva especialidad incorporada a la formación básica impartida en la Academia.


Los directores que sucedieron a Florencio Gelabert en esta etapa han sido:


1962- Fausto Ramos Valdés


1963- Josefina González Grande


1967- Luis Fuentes Quesada


1967- José Ramón de Lázaro Bencomo (DELARRA)


1968- Mercedes Soto


1970- Ahmed Safille


1972- Roberto Martínez


1973- Armando Prieto


1974- Jorge Samper


1975- Juan Sánchez Sánchez


1978- Celia Morán


1981- Jorge Rodríguez


1990- Jorge Ferrero de Armas


1993- Miguel Fagundo Batista


2000- Sandra Fuentes Guevara



(La mayor parte de los datos se recopilaron de los artículos “La Escuela Nacional de Bellas Artes San Alejandro” de Esteban Valderrama y “Pintura en Cuba y Pintura Cubana” de Rafael Marquina, en Libro de Cuba. La Habana. 1954. p 521-525, 574-580. Para ampliar datos puede visitar la página http://www.sanalejandro.cult.cu/ ).