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  Antonio Herrera Montalván

   
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Antonio Herrera Montalván

Notable pintor que nació en La Habana en el año 1802, hizo sus estudios en la Escuela de Pintura y Escultura de San Alejandro. Fueron sus maestros Francisco Cisneros primero, más tarde Augusto Ferrán. Herrera sobresalió en sus estudios entre sus demás compañeros por sus grandes aptitudes para la pintura.
A la muerte de Ramón Bear, que desempeñaba la Cátedra de Dibujo Elemental, el Excmo. Sr. Ramón Blanco, Gobernador de la Isla, tuvo a bien disponer que se proveyese por oposición la referida cátedra, así se hizo, siendo únicamente elegido por los miembros del Jurado el Sr. Antonio Herrera, que demostró en sus ejercicios innegables aptitudes para desempeñar el cargo con acierto. Por su superior autoridad inspirada en los más levantados sentimientos de justicia, no sólo dio su aprobación a la decisión del Jurado, sino que pocos días después se sirvió nombrarlo para que desempeñara la Secretaría de la Escuela, vacante por la muerte de Don Augusto Ferrán que la desempeñaba.
Herrera tomó parte en las oposiciones celebradas para cubrir la cátedra de colorido y la Dirección de la Escuela, quedando en segundo lugar, después de Don Miguel Melero, que fue designado para ocuparla.
Herrera realizó un viaje de estudios becado por Don Francisco Goyri Aelot, por las principales poblaciones de Europa, para estudiar a los grandes maestros de la pintura, deteniéndose principalmente en Italia, donde realizó numerosos trabajos que llamaron la atención por su brillante colorido. Nuestro artista tenía una brillante paleta, rica de matices, con lo que lograba verdaderas sinfonías y fineza de colorido.
En Cuba se conservan muchas de las obras de este meritísimo pintor, especialmente retratos notables por su ejecución y parecido.
En el Museo Nacional se conserva de este artista un retrato del Papa Pío IX de una gran frescura y riqueza de colorido, un pequeño estudio de un burro, una espléndida copia de un autorretrato de Andrea del Sarto el notable pintor italiano, una copia en tamaño reducido “Retrato de Felipe II” de Ticiano, así como el Retrato de Carlos V. En el Museo de Cárdenas se encuentra un Retrato del Rey Alfonso XII.
Antonio Herrera ayudó a Don Miguel Melero junto con su hijo Miguel Angel y el pintor de nacionalidad italiana Mattioli en la decoración de la bóveda y cúpula de la Capilla de Lourdes de la Iglesia de La Merced.
Son de Herrera las cuatro pinturas que se encuentran en la piscina que adornan la cúpula de la Iglesia del Convento de Santa Catalina, hoy María Auxiliadora.
En la exposición denominada “La pintura colonial en Cuba” celebrada en el gran salón de Los Pasos Perdidos del Capitolio Nacional en marzo de 1950, organizada por la Corporación Nacional de Turismo, con la cooperación del Patronato Pro Museo Nacional se exhibieron de Herrera distintas pinturas que fueron una revelación para el público cubano que ignoraba que existiera un pintor cubano tan notable, y del cual Jorge Mañach en una de las crónicas escritas por él sobre la exposición al hablar de Herrera dice: “El espacio se me acaba, y ya veo que no me quedará bastante para hablarles de todas mis más o menos renovadas sorpresas de ese Antonio Herrera Montalván, pintor excelente cuyo Bibliotecario es una pieza de mucha fuerza y cuyo retrato de Doña Inés Adot Biehnman, tan preciso y sólido, no tiene nada que envidiar al mejor de los Madrazos”. Se exhibieron además de Herrera en esa exposición el Retrato de Don Francisco Goyri y Beazcoechea, La Napolitana, de la colección de la señora Inés Goyri, viuda de Balaguer, y también Campesina romana de la colección del Ras.
Herrera ya viejo e imposibilitado de asistir a la Cátedra, era sustituído por el Sr. Sebastián Gelabert, en esa época uno de los más distinguidos alumnos de la Escuela, evitando con ello que el notable artista hubiera muerto en la mayor indigencia, rasgo éste del Sr. Gelabert digno del mayor encomio y que debe ser conocido.
Murió Herrera en La Habana, el día 1º de junio de 1891.



(Tomado del Diccionario de Artistas Plásticos de Cuba, de Antonio Rodríguez Morey, sin publicar)